dijous, 18 de juliol del 2013

REFLEXIONES DESPUÉS DE 8 MESES DE TRATAMIENTO

Queridos lectores,
¿Cómo van las vacaciones? Yo hace un mes que estoy disfrutando de mi tiempo libre. Hoy os escribo para contaros que el martes tuve visita con mi ortodoncista, el Dr. Canábez, para una revisión rutinaria, esa visita que tenemos que hacer mensualmente. Como os estuve contando, estos meses tuve varios problemas con el micro implante que llevo en la parte inferior derecha de mi boca, puesto que se aflojaba y tuvieron que volvermelo a poner unas cuantas veces. Era esencial que funcionara correctamente puesto que ayuda a que los dientes se situen en una posición correcta, además ejerce fuerza para tirarlos para atrás, ya que tengo los dientes ligeramente inclinados hacia afuera. Pues tras este resumen, sólo os quería contar que estoy muy contenta porque no he vuelto a tener problemas con este pequeño tornillo y todo marcha correctamente. En esta visita sólo me canviaron el arco de los brackets superiores y me pegaron un par de brackets que estaban a punto de caerse.
Y es que ya hace ocho meses que se inició mi tratamiento, un período de tiempo corto si tenemos en cuenta lo que acostumbran a durar las ortodoncias, sin embargo, en este tiempo he notado muchísimos avances. Creo que alguna vez os he comentado que tengo un metabolismo un tanto especial y los dientes se me mueven a toda velocidad. Es lo que me ha estado diciendo el doctor todos estos meses y a estas alturas yo misma lo puedo confirmar. A pesar de que no llevo brackets linguales ni blancos, he podido apreciar los avances que se iban produciendo a lo largo de mi tratamiento por la rapidez con la que ha sucedido todo. Antes de ponerme los brackets me hicieron dos extracciones en la arcada inferior y esos espacios que ya casi son inapreciables, la inclinación que tenía en la arcada superior casi ha desaparecido por completo y sólo hace unos tres meses que me colocaron los brackets en los dientes superiores, además, la inclinación de los dientes inferiores cada vez es menor y eso se aprecia también en una de las radiografias que me hicieron hace pocas semanas para ver la evolución de mi caso. Todo va viento en popa y a un ritmo vertiginoso, sin embargo hay un factor negativo en todo lo que os estoy contando; los doctores temen que cuando me opere este metabolismo extraordinariamente rápido reactive la reabsorción condilar y la posición de la mandíbula vuelva a moverse para atrás. Una de pas particularidades de mi caso es que he padecido esta reabsorción durante un tiempo, eso significa que los cóndilos de la articulación temporo-mandibular "se han ido desgastando" provocando un problema mandibular. Afortunadamente, esa reabsorción no sigue activa actualmente, aunque podría reactivarse por distintos motivos, incluso la ortodoncia o la propia cirugía. Es por eso que mi cirujano y mi ortodoncista barajan la posibilidad de que me tome un medicamento que ya se está usando en EEUU para las articulaciones y que podría solucionar este problema. Se trata de una posibilidad, aunque el tema está en stand bite y no quisiera avanzarme a los sucesos. En cuanto surjan novedades respecto a este tema os lo iré contando.
Cada vez se acerca més el momento de la cirugía, el Dr. Canábez me ha estado diciendo todos estos meses que podría ser esta misma navidad, el viaje de mi sonrisa avanza a un ritmo frenético y como siempre os dejaré ser testigos de todo lo que suceda durante este trayecto.

dimecres, 19 de juny del 2013

CONOCIENDO A UNA PACIENTE DE CIRUGÍA ORTOGNÁTICA

Queridos lectores: hoy no me podía olvidar de vosotros puesto que ayer tuve la visita mensual con mi ortodoncista. Tenía hora a las 3 de la tarde en la vía Augusta de Barcelona, como siempre. Esta vez debía contarle al doctor lo sucedido con el implante que siempre nos trae problemas, es decir, que el mes pasado y tras su visita se me volvió a aflojar,  que tuve que volver a mi cirujano y que llevo uno nuevo. La verdad es que tenía un poco de miedo puesto que alrededor de la zona en la que el cirujano me colocó el nuevo tornillo tenía un poco de inflamación y no sabía si esto impediría que el ortodoncista pudiera ligarme bien el tornillo a los brackets con la goma (aunque el cirujano me confirmó que esto no supondría ningún problema y me recetó un gel para la inflamación de la encía llamado bexident post). Sin embargo, cuando le conté lo sucedido al doctor me dijo que no pasaría nada y la verdad es que no me hizo ningún daño. Ahora vuelvo a llevar el implante en cuestión atado a los brackets (lado izquierdo de la arcada inferior), espero que esta vez no vuelva a tener los mismos problemas y se me vuelva a aflojar.

Estuve revisando con el doctor las últimas radiografías que me hicieron para observar la inclinación de los dientes. La verdad es que ha mejorado mucho. En la primera radiografía que me hicieron antes de iniciar el tratamiento tenía los dientes muy inclinados hacia afuera, un fenómeno bastante habitual en los pacientes de clase II. Ahora veo que el espacio entre la arcada superior e inferior aumenta, pero esto es debido a que se están alineando correctamente y cuando me realicen la ortognática este espacio desaparecerá.

Siempre que me visito con el doctor intento hablar con él para saber como evoluciona todo y estar informada de los avances del tratamiento, por eso me gusta que me enseñe fotografías, radiografías u otros materiales sobre mi caso. Sin embargo, lo que más agradezco de la visita de ayer es que el doctor me presentara a otra paciente recién operada de cirugía maxilofacial. A pesar de las explicaciones que nos puedan dar los médicos, siempre he pensado que las personas con las que nos podemos sentir más identificadas son las que también han pasado por esto y, por tanto, las que nos pueden contar como se vive la operación y todas sus consecuencias. Estuve charlando unos minutos con esta chica, le pregunté si lo había pasado muy mal, si se sentía bien, si podía comer con normalidad... La verdad es que me quedé con ganas de charlar durante mucho rato con ella pero aproveché los pocos minutos que nos vimos. Me contó que hacía un mes que la habían operado del maxilar superior y que estaba contenta con el resultado. Hablamos de lo mejor y lo peor de la operación y me dijo que la primera semana estuvo comiendo sólo líquidos y que incluso se compró una jeringuilla enorme de esas que venden en la farmacia para comer. También me estuvo contando que esos días estaba un poco baja de fuerzas y tuvo que tomar vitaminas. Tras un mes aún se encontraba un poco hinchada pero la verdad es que tenía buen aspecto y estoy segura que a medida que pasen los meses mejorará mucho más. Tras desearnos suerte mutuamente nos despedimos.

Quedan unos siete meses para que me operen, parecen muchos pero en realidad no son tantos y la verdad es que hablar con alguien que ya ha pasado por esto hace que me sienta comprendida y me da muchos ánimos.

Os volveré a escribir en cuanto termine los exámenes esta semana.
Deseo que lo paséis muy bien estos primeros días de verano, 
¡os volveré a contar más cositas en cuanto tenga tiempo!

divendres, 14 de juny del 2013

MANÍAS Y COMPLEJOS. MECANISMOS DE PROTECCIÓN PSICOLÓGICA

Queridíííísimos lectores, hoy vuelvo de nuevo al mundo de las letras para, entre tanto estudio (estoy en pleno período de exámenes),  hacer un descanso y compartir con vosotros algunas experiencias más de mi vida como paciente de ortognática. Hoy quiero hablaros de las manías que tenemos todos los pacientes que esperamos esta intervención y que, además, me atrevería a afirmar que también tiene cualquier persona que lleve una ortodoncia. 

Las personas que hemos crecido con algún tipo de problema maxilofacial, en muchos momentos nos hemos sentido acomplejadas, deprimidas y poco seguras de nosotras mismas. Creo que se trata de un sentimiento inevitable y presente en todos los pacientes que, como en mi caso, tenemos un déficit o un exceso de mandíbula, puesto que siempre hemos anhelado tener un aspecto mejor o, al menos, hemos soñado con el aspecto que hubiéramos tenido si no nos hubiera ocurrido esto. Creo, sinceramente, que este es el motivo de fondo por el que creo que desarrollamos algunos mecanismos de defensa o unos comportamientos específicos durante nuestro día a día. Igual que no nos gusta vernos ese defecto tampoco queremos que los demás se fijen en él. 

Yo, por ejemplo, reconozco que cuando voy en el tren y noto que alguien me está mirando intento taparme disimuladamente la boca, apoyar la barbilla en las manos para disimularla, suelo llevar el pelo suelto o a ponerme fulares en la mayoría de meses del año. Es algo que no me cuesta reconoceros a vosotros, puesto que estoy segura que compartimos muchas experiencias similares y sentimientos, pero que no le reconocería ni a un amigo mío y seguramente ahora os preguntaréis por qué. Pues la verdad es que creo que es algo psicológico, quiero olvidarme de ese "pequeño problemilla" la mayor parte del tiempo y quiero que el resto de personas de mi círculo familiar, mis amistades o compañeros de universidad también se olviden de él. De esta forma, intento, de alguna manera, sentirme como cualquier persona de mi entorno que no tenga este problema.Y es que este diario virtual es la forma por la que canalizo todo lo que quiero expresar en relación a la cirugía ortognática sin temores y, en cierto modo, me sirve de terapia.

¿Os pasa lo mismo a vosotros?


Como siempre, me gustaría recibir vuestras experiencias, sentimientos y opiniones y os invito a que me las mandéis a elviajedemisonrisa@gmail.com.

A pesar de que esta semana la tengo un poco complicada, he querido compartir con vosotros otro pedacito de mí para que no os olvidéis de visitar este blog. Prometo mucha más actualización tras esta pausa por los exámenes.

Nos olvidéis de sonreír, ese es mi otro mecanismo de defensa para olvidarme de mi problema maxilofacial: ser todo lo FELIZ que puedo.

dijous, 6 de juny del 2013

CREMA/GEL PARA LA INFLAMACIÓN DEL MICROIMPLANTE

¿Cómo estáis?

Hoy os escribo para contaros que me he citado con el Dr. Buenechea para verificar que el micro implante   funciona correctamente. Hace unos días, noté que se había generado cierta inflamación alrededor de la zona donde lo había colocado y, para mayor seguridad, decidí concertar una cita con mi cirujano.

Esta vez me han colocado el tornillo del lado izquierdo un poco más abajo por lo que cabía la posibilidad de que notara cierta inflamación. A pesar de esto, el doctor me ha recetado un gel para aliviar la molestia que me pueda generar el tornillo. Este gel se llama Bexident Post y se pone en la zona un par de veces al día: por el día y por la noche. Por lo demás, parece que todo funciona correctamente, el día 18 tengo cita con mi ortodoncista, el Dr. Canábez.